viernes, 10 de diciembre de 2010

Subasta de arte

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Imagen cortesía de Nelson Galvis
La Universidad Católica Andrés Bello (Ucab), decidió ser la primera Casa de Estudio en implementar el método de la subasta con el fin de que su delegación para el Modelo de las Naciones Unidas de Harvard (HNMUN, por sus siglas en inglés) recaudara fondos para representarlos en la edición número 57 en Boston, Estados Unidos.
La primera casa de subastas se estableció en Suecia en el año de 1974. Esta forma de obtener artículos se basa en la venta de un producto de manera organizada; apoyándose en el mecanismo de la competencia. El comprador o postor que pague la mayor cantidad de dinero a cambio del objeto será quien se lo lleve.
La sala de usos múltiples de la Ucab Guayana fue el lugar escogido para que se dieran cita varios de los reconocidos artistas plásticos de la ciudad, quienes cordialmente donaron sus obras a la delegación para contribuir con esta hermosa causa.
 “La subasta de arte es una iniciativa que surgió como una actividad para recaudar fondos para nuestra agrupación, sin embargo a través de ella se está promoviendo al talento artístico regional”, pronunció el director de la delegación de la Ucab Guayana para HNMUN, Ever Salazar.
Alumnas de la delegación
Foto: Isis Baptista
Ingenio creativo
Los chicos en esta oportunidad representarán a Canadá, siendo el décimo año consecutivo que asisten a este modelo. En la trayectoria de HNMUN han conseguido cuatro premios internacionales, entre ellos el de mejor delegación.
Tita Moncada al tomar el lugar que le corresponde en la ocasión, el de martillo, persona encargada de dirigir la subasta. Le expresó a los asistentes que “es un honor formar parte de esta iniciativa, es primera vez que una universidad propone un evento como este y me siento afortunada de ser la escogida para llevarlo a cabo”.
Salazar afirmó que “gracias a este evento, todos los interesados tendrán la oportunidad de presenciar e incluso participar en una subasta real, adquiriendo excelentes obras de arte a muy buenos precios”.
La subasta disponía de 23 piezas únicas llenas de ingenio y creatividad. Artistas de reconocida trayectoria como: Luisa Amelia Guerra, Juan Manuel Calá, Andrés Durán, Lina Bullones, Nuri Morillo, María Eugenia Catoni, Maribel Cedeño, Edixo primera, Irma Antonorsi, Nellys García, Fidel Castro (Ficaro), Montse Morillo, Asdrúbal Velázquez y Jacqueline Gharibeh donaron sus obras para apoyar esta iniciativa.
Éxito y protocolo
Todos las obras vendidas, afortunadamente para los organizadores, sobre pasaron el precio base lo cual fue un gran éxito. Los trabajos no comprados quedaron para el fondo de la delegación y futuras ventas a los interesados particulares.
Piezas llenas de cromatismo, abstraccionismo, lúdica con el barro, dípticos, trípticos, paisajes de atardeceres cálidos y orquídeas pintadas en acrílico expusieron el dinamismo y las habilidades de cada uno de los artistas participantes en esta subasta.
 “Siempre he tratado de dar un granito de arena. Yo creo que lo menos que podemos hacer los artistas, cuando se trata de estudiantes, es apoyarlos en cualquier evento cultural para sus logros”, sostiene María Eugenia Catoni.
Catoni asegura que esta es la forma de ayudar a las nuevas generaciones que están formándose y que serán el futuro del país.
 “Si quieres comprar obras de reconocidos artistas regionales, y dar un regalo diferente estas navidades, esta es la oportunidad” con esta frase Nelson Galvis profesor guía de la delegación de HNMUN recibía a todos los  asistentes.
Los alumnos que forman parte HNMUN vestían de negro y usaban guantes blancos con los que manipulaban las obras para no estropearlas dejando sus huellas en ellas; se las mostraban de cerca a los asistentes con el fin de que estos apreciaran bien los detalles de cada trabajo del artista.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Creaciones sin descanso

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Foto: Cortesí Alexis Sequini
Son las 3 de la mañana y la mente no descansa,  imágenes aparentemente sin sentido comienzan a tomar forma de manera apresurada en los sueños de Alexis Sequini.
Dormir es para muchos la acción más esperada del día, pues implica el descanso de una larga jornada de trabajo. Para Sequini esto forma parte de una ecuación que dirige su vida, para él implica creatividad e inspiración que podría desembocar en algunas de sus obras.
Luego del estruendoso sonido del despertador, los brazos de Sequini se estiran rápidamente para llegar hasta él, no para apagar la alarma sino para postergarla por 5 o 10 minutos más.
El periodo de vigilia durante esos minutos es aprovechado para que su mente juegue con los elementos más extraordinarios del arte. El Art Nouveau, la onda constructivista, la armonía y el relieve convergen espontáneamente en sus sueños. Al despertar, está listo para empezar a darle forma a alguno de sus proyectos.
Su taller es un poema, revela todo sobre su persona y su forma de trabajar. Lo primero que se divisa al entrar a este son largos mesones llenos de todo tipo de cosas, pinturas, plástico, madera, yeso, pinceles, bolsas, acero, etc.
El taller tiene cuadros, equipo de sonido, uno que otro estante y partes de obras sin terminar. El aire acondicionado está en un cuartico, normalmente Sequini recurre a él cuando el ambiente se torna intolerable y la necesidad de refrescarse surge repentinamente. Esto quiere decir que generalmente sus trabajos se hacen bajo el calor que produce el sol al reflejar sus rayos en el interior del local.
Cigarrillos y cervezas son algunos de sus fieles acompañantes en los momentos de creación. La música no es estrictamente necesaria; sin embargo, la clásica, el jazz, el rock sinfónico y canciones de mezzosopranos se podrían escuchar de fondo mientras su obra va tomando forma.
Su mente es tan volátil que puede empezar con una perspectiva clara de lo que será su obra, y en medio de una pincelada, un ajuste al yeso o una soldadura metálica una idea totalmente diferente puede llegar a colarse de manera tal, que termina siendo plasmada de una u otra forma en su trabajo.
Las energías y la concentración suelen estar puestas en un sólo proyecto hasta que se materialice, aunque esto no implica que su inquieta imaginación deje de buscar nuevas opciones para desarrollar. Las horas de dedicación para lograr un objetivo no tienen límites.
Luego de finalizar la obra, Sequini descansa con el fin de ver que otro sueño lo vuelve a llenar de inspiración para la creación de otra.

viernes, 26 de noviembre de 2010

Sueños plasmados en arte

Con el artísta plástico en su taller. Foto: Isis Baptista
Alexis Sequini refleja a simple vista su sencillez, generalmente se viste con una camisa manga larga unicolor doblada hasta los codos y unos cómodos pantalones. La alegría y el conocimiento son atributos que lo complementan, acompaña cada dato curioso con un toque jocoso.
Las manos de Sequini representan su pasión y su gran vicio, manchas de pinturas coloridas tratan de cubrir sus amarillentos dedos que delatan su debilidad por el cigarro; son ásperas como las de cualquier escultor.
Sentado al lado de una mesa llena de yeso, metales, pinturas y en compañía de un fondo musical se encuentra el artista plástico Alexis Sequini; justo en el espacio donde pasa mayor parte de su tiempo, su taller. Es ahí donde empezará a conversar acerca de su vida.
Guarenas y Caracas fueron los sitios donde vivió parte de su niñez y adolescencia. Estudió 2 años Cine en el Ateneo de Caracas cuando se encontraba bajo la dirección de Antonio Llerandi; su padre conocía del séptimo arte tanto o quizás mejor que él, incluso llegó a corregirle cuando se equivocaba en algún aspecto.
- Entonces, ¿El vínculo con el arte vino de su padre?
-Si, la sensibilidad o vínculo con el arte vino de mi padre. Éramos 3 hermanos, mi hermana estudió más la parte teórica de esa rama y mi otro hermano estudió 2 carreras en la Universidad Central de Venezuela (UCV), pero empezó a tener ganas de hacer algo con las manos y fue entonces cuando tomó un curso de panadero (risas). Él lo decía con todo orgullo, ese viejo loco seguro debe estar todavía con ganas de estudiar.
- Describa su experiencia al trabajar con la fotografía.
-Duré 14 años como fotógrafo, hice fotografía publicitaria y llegué a montar un estudio con todos los hierros. Trabajé cubriendo festivales en Europa, tuve el privilegio de conocer los más grandes directores de teatro del siglo XX. También fotografié paisajes porque la empresa española para la que trabajaba hacía trabajos de parques nacionales en todo el mundo.
-¿Algún paisaje inolvidable que haya fotografiado?
-Fotografié los relámpagos del Catatumbo en el mes de agosto bajo una tormenta eléctrica a la 1 de la mañana. Es un espectáculo que nadie puede dejar de ver, es lo más bello que tú te puedas imaginar.
Imagen del potón de Edelca.
Cortesía de Alexis Sequini

“Una noche le propuse a un compañero voltear uno de los talleres, barrimos todo el piso y los caballetes los amarramos con alambres al techo, terminamos a las 5 de la mañana.
A las 7 llegó el profesor y al abrir el salón se encuentra con todo el taller volteado. Yo estaba muerto de risa al ver esa situación. Era la primera vez que se hacía una obra de arte en la escuela. Los profesores decían que eso era obra mía (risas)”.
Alexis Sequini, ateo, con pasión artística y miedo a la muerte, no deja descansar su mente ni dormido; siempre está en un constante proceso creativo.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Exposición de trabajos manuales

Foto: Isis Baptista
La casa de la Cultura Héctor Guillermo Villalobos ofrece a la comunidad y a todo el que sienta afinidad por los trabajos manuales, una exposición a mediados del mes de diciembre con todas las manualidades y trabajos realizados por los que allí encuentran una forma de expresar sus habilidades.

José Rodríguez, mejor conocido como el “Chino” dentro de esta casa de la cultura ubicada en Los Olivos, hizo una cordial invitación dirigida a todos aquellos que deseen formar parte de los proyectos que allí se realizan.

Exhibición de carteras elaboradas a mano, dibujos artísticos y pinturas al óleo son algunos de los proyectos que encontrarán al acercarse a la Casa de la Cultura Héctor Guillermo Villalobos.

Arte a tu alcance
Rodríguez aclara que los costos de los talleres que se imparten en la Casa de la Cultura Héctor Guillermo Villalobos son “bastante accesibles”, “yo manejo el taller de dibujo artístico y lo que cobro por ello son 20Bsf por persona”, añadió el “Chino”.

No existe límite de edad para participar en alguno de estos proyectos, pues desde los más pequeños interesados en desarrollar sus habilidades, hasta los adultos que deseen expresar ideas y emociones a través de sus pinturas o manualidades podrán encontrar en este lugar un espacio acorde a sus necesidades.

“Trabajamos para que la sociedad se sienta identificada de algún modo con nuestro trabajo, generando en ellos la motivación necesaria para que participen”, expresó Rodríguez al referirse a la misión y objetivo de cada una de las exposiciones.

Muchas veces los profesores que allí laboran desisten de cobrar su método de enseñanza  para motivar aún más a las personas que residen cerca de la Casa de la Cultura Héctor Guillermo Villalobos, sin embargo sienten que la participación puede ser mucho mayor.

Vena artística
No hay edad para descubrir la pasión por el arte, Rodríguez se dio cuenta del talento para el dibujo en un momento de mucha carga emocional, empezó a dibujar cosas pequeñas y sencillas que resultaban del producto de sus emociones.

El perfeccionamiento de sus dibujos fue llegando poco a poco y con correr del tiempo, así que Rodríguez invita a los amantes de este arte a no desesperar si los resultados deseados no les salen a la primera, "la paciencia y el esfuerzo acompañado de un poco de dedicación siempre da sus frutos" afirmó el "Chino". 

Finalmente, el "Chino" llamado así por sus propios estudiantes dice estar dispuesto a ayudar a cualquier persona que desee perfeccionar o indagar en el arte de dibujar.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Bienvenidos

La creación de este espacio es para todas aquellas personas que sientan una afinidad por el entorno cultural, espero sea de su agradado.